Saber esperar
Hace ya muchos años, un joven fue al huerto con su padre. Habían madrugado, pero hacía calor. El chaval repetía a cada momento: “¡Tengo sed!”. El padre no respondía. […]
Hace ya muchos años, un joven fue al huerto con su padre. Habían madrugado, pero hacía calor. El chaval repetía a cada momento: “¡Tengo sed!”. El padre no respondía. […]