Querido don Antonio
Esta tarde, cuando esperaba la lenta superación de tu coronavirus, me llegó la noticia de que habías cruzado a la otra orilla, esa en que Cristo resucitado nos espera con […]
Esta tarde, cuando esperaba la lenta superación de tu coronavirus, me llegó la noticia de que habías cruzado a la otra orilla, esa en que Cristo resucitado nos espera con […]