Anclajes de vecindad
Pasé tan sólo tres días por los paisajes de mi infancia. Mi calle, rúa de peregrinos, cada día más desolada, con las puertas cerradas y los balcones vacíos, sin aquellos […]
Pasé tan sólo tres días por los paisajes de mi infancia. Mi calle, rúa de peregrinos, cada día más desolada, con las puertas cerradas y los balcones vacíos, sin aquellos […]