¡Qué no son luciérnagas!
Terminamos las largas procesiones en la noche, con nuestros candiles encendidos, cera e incienso, arrastrando nuestra penitencia, al ritmo de los tambores, ocultos bajo el anonimato de una capucha de […]
Terminamos las largas procesiones en la noche, con nuestros candiles encendidos, cera e incienso, arrastrando nuestra penitencia, al ritmo de los tambores, ocultos bajo el anonimato de una capucha de […]