La familia no es un añadido a la pastoral diocesana. Estamos convencidos del protagonismo de las familias en la evangelización y en la vida de la Iglesia.
Un lugar para soñar y construir. La Iglesia te brinda espacios para que puedas creer, amar, servir, orar. Tus expresiones son un tesoro en un mundo sin esperanza.
Cuidar de ellos, ellos cuidaron de nosotros. Acompañarles para que su vida siga siendo fecunda. Aprender de ellos, porque han gustado el sabor del saber.
Todos los seres humanos tienen un lugar. No podemos descartar a nadie. En la Iglesia, queremos que los necesitados sean protagonistas y que reciban la mejor noticia.